Violencia de exportación: el complejo problema de las maras en El Salvador

Ensayo 002 / 2011
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RESUMEN

Es sabido que El Salvador es uno de los países más violentos del mundo. La violencia es una característica de su historia. Se ha manifestado desde su independencia, pasando a través de luchas campesinas, intensificándose en una guerra civil brutal y llegando a la actualidad bajo el fenómeno de las maras. En El Salvador, las maras libran una guerra civil-urbana, llevando violencia hacia la sociedad y el Estado. Pero, ¿de dónde proviene esa violencia? ¿Quién la causa? ¿Por qué alcanza esa brutalidad? La violencia en El Salvador es discutida, decidida y causada. La arquitectura social del país ha sido construida bajo la desigualdad, en donde unos pocos ciudadanos son muy ricos y la mayoría restante muy pobre, esta estructura ha sido cuidada y mantenida por los diferentes gobernantes de turno, que aliados a una elite de catorce grandes familias influyentes, respaldados por las fuerzas armadas y obedeciendo a diplomáticos extranjeros, han podido mantener la exclusión de la mayoría de la población en pos de los intereses personales, hasta el punto de llevar al país a niveles de pobreza vergonzosos y extremos. Las veces que esta desigualdad se ha expresado de manera concreta ha sido a través de altos niveles de violencia, siendo un punto de inflexión la guerra civil salvadoreña llevada a cabo entre 1978 y 1992. Esta guerra, además de haber determinado la historia del país, es el punto de partida desde donde se debe estudiar al fenómeno de las maras, ya que todos estos jóvenes son los hijos de la guerra. Fueron combatientes que se transformaron en inmigrantes y que terminaron siendo deportados nuevamente a El Salvador. Son individuos olvidados y muchos  de ellos son padres de jóvenes que hoy forman parte de las maras y que manifiestan en las calles la misma violencia que sus padres manifestaron en la guerra. La verdadera causa de la violencia no fue la guerra ni tampoco las maras, sino las condiciones estructurales que dan base a estos problemas: la desigualdad del país generada por la concentración del poder y por un Estado complaciente hacia a ella.