¿De qué hablamos cuando hablamos de Desarrollo Territorial?

El pasado miércoles se llevó a cabo la jornada de articulación público-privada “Economías Regionales: El desafió del crecimiento con sostentabilidad” donde se buscó informar y poner en discusión la temática del Desarrollo Territorial.

Fue este interrogante y el cómo llevarlo a cabo lo que se trató el pasado miércoles 30 de junio en la Jornada de Articulación Público-Privada Zona Centro, titulada “Economías Regionales: El desafío del crecimiento con sustentabilidad”. La misma fue organizada por la Fundación Compromiso, de Buenos Aires, junto con la Agencia para el Desarrollo Económico de la Ciudad de Córdoba (ADEC), la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC y la Agencia de Promoción del Empleo y Formación Profesional del Gobierno de Córdoba.

El encuentro convocó a personas de las más diversas instituciones, desde ONG’S, docentes, Asociaciones Civiles, académicos, Cámaras empresarias, entre otras. El objetivo era colocar en la agenda de Córdoba la temática del Desarrollo Territorial, que no es nueva pero aún existe un gran  desconocimiento sobre qué es y cómo llevarlo a la práctica.

En primer lugar, se planteó el escenario surgido luego de la crisis económica, política y social que vivió la Argentina en el 2001, una etapa de alto crecimiento económico, el cual no fue homogéneo sino que se evidenció con disparidad entre los diferentes territorios del país. Fue frente a esta situación que se plantearon los desafíos de, cómo lograr que ese crecimiento se tradujera en desarrollo a nivel local y luego como lograr que ese desarrollo sea sustentable. Tareas difíciles sin duda, pero que la herramienta del Desarrollo Local podía permitir ir acercándose de a poco a estas metas.

En concordancia, se planteó la necesidad del trabajo conjunto entre el Sector Público, Privado, del Conocimiento y la Sociedad Civil como vía para desarrollar a las economías regionales y alcanzar el tan ansiado crecimiento con sustentabilidad. Sumado a la articulación entre las múltiples escalas gubernamentales, es decir entre el gobierno local/municipal, provincial y nacional, como única vía para poder desarrollar una estrategia de desarrollo territorial. Todo ello sin olvidar que el territorio es diversidad, es decir la idea de la aldea global, el aplanamiento de mundo, de la eliminación de fronteras, la homogeneidad de las sociedades contrapuesta con esta nueva concepción y revaloración de considerar el pluriverso de territorios diversos y con identidad.

Desde la perspectiva del desarrollo endógeno se busca romper con el reduccionismo del desarrollo económico y considerar todas sus dimensiones: económica, social, política, ambiental, cultural, étnica, transformándolo en un concepto amplio, integrador, holístico. Se hizo especial hincapié en la dimensión política del desarrollo, ya que no se puede pretender el desarrollo de un territorio sin la participación de la política, considerando que esta inherentemente es conflicto, diversidad, frente a lo cual no debe buscarse con las políticas públicas eliminarlo sino poder gobernar ese conflicto. En esa línea plantear la política como una construcción de juegos de suma positiva, donde todos pierdan y ganen a la vez.

Si bien alcanzar las tres “E” que pretende el desarrollo con sustentabilidad, eficiencia económica, equilibrio medioambiental y equidad social, resulta un tanto utópico, se debe trabajar para que estos conceptos actúen como complementarios, es decir que para alcanzar uno de ellos no ir en detrimento del otro. Se debe poner en valor los recursos y las personas de cada territorio, para luego trabajar con todos los actores locales desde el inicio en una estrategia de desarrollo, sin caer en la falacia que las decisiones y acciones surgirán de “abajo hacia arriba”, sino considerándolo como una vía que va de un sentido al otro realimentándose.

Finalmente se descartó la idea la existencia de recetas para aplicar en materia de desarrollo territorial, debido a la diversidad, historia, recursos e identidades diferentes que tiene cada desarrollo. Pero si se llegó al consenso de la necesidad de identificar un tema crítico, puntual y ahí comenzar a trabajar. ¿Cómo encontrarlo? Planteándose los siguientes interrogantes: ¿Por qué queremos hacer lo que hacemos? ¿Dónde y cuándo? Situarlo. ¿Quién o quienes deben estar presentes? No solo realizar un mapa de actores locales, sino que más importante es conocer el mapa de poder, saber que intereses llevan a cada uno de ellos a participar. ¿Qué hacer? Darle una orientación estratégica al plan de acción que se va a seguir. ¿Cómo hacerlo? Plantear una agenda concreta, con plazos concretos. Y finalmente ¿Para qué? Para que hacemos lo que hacemos, lo cual se vincula con los valores que mueven e inspiran esta visión de desarrollo. De esta forma se brindó un método de aproximación, para que cada territorio a partir de esto pueda realizar su propia estrategia de desarrollo endógeno.

Para concluir, se puede afirmar que el tema se encuentra en su etapa de sensibilización, es decir de difusión e instalación en la agenda local, si bien hace muchos años que se viene trabajando al respecto. En concordancia, con la realización de estas jornadas se buscó informar y poner en discusión la temática del Desarrollo Territorial como vía válida y efectiva para aumentar el potencial y calidad de vida de nuestra sociedad.

La autora es investigadora de CEIC