Un “proceso de integración sin precedentes”: las palabras de Cristina Fernández en la CELAC

El lunes inició la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en La Habana. La jornada de ayer inició con el Plenario de  jefes y jefas de Estado, reunión en la que participó Cristina Fernández. Aquí un resumen con los principales puntos de su discurso.

El plenario fue organizado en torno a un tema central: la lucha contra el hambre, la pobreza y la desigualdad, tópico que se reveló apremiante para todos los líderes de la región. Cristina Fernández disertó al respecto, remarcando los siguientes subtemas:

  • La integración regional en América Latina: la mandataria reparó en “la importancia y significación” que tenía la reunión. Se refirió a las cumbres de esta índole que venían realizándose desde hacía poco más de una década y cómo habían ido tomando fuerza e identidad propias. También hizo alusión al hecho no menos importante de que en el plenario se encontraran mandatarios electos por voluntad popular, celebrando el clima democrático que se respira en la región. Fernández de Kirchner se refirió a un “proceso de integración sin precedentes” y a la oportunidad de un “mundo [que] está marchando claramente a la conformación de bloques”. Destacó el hecho de que América Latina fuera una región particularmente favorecida, por la posesión de gran cantidad de recursos naturales.
  • La desigualdad en América Latina: para hacer frente a la problemática que supone vivir en el “continente más injusto”, la mandataria argentina propuso la construcción de una agenda “que deje de lado la burocracia”. En este punto hizo una fuerte crítica a los supuestos organismos multilaterales, que no son más que una ficción porque, en ellos, terminan decidiendo unos pocos. Construir una agenda donde todos los participantes tengan igualdad de condiciones en la toma y adopción de decisiones fue el planteo de Fernández de Kirchner, utilizando como ejemplo a seguir el accionar de la Unión Sudamericana de Naciones (UNASUR).
  • La integración regional y la desigualdad en América Latina: la Jefa de Estado expresó que la lucha contra la desigualdad pasa también por identificar cuál va a ser la relación de la región con otros bloques del mundo, e invitó a hacerlo sin prejuicios. Remarcó la idea de que las materias primas deben tener valor agregado, porque de manera contraria, se construiría una segunda dependencia: una dependencia tecnológica con respecto a los otros países del mundo. Habló de “industrializar la ruralidad” y de apostar a la Investigación y Desarrollo, y a la educación.
  • La paz en América Latina: la mandataria destacó la voluntad de mantener la región como una zona de paz, “pese a tener capacidad nuclear”, y aprovechó la oportunidad para agradecer a los mandatarios presentes su apoyo en la causa por la recuperación de Islas Malvinas. A este respecto, aclaró que la desmilitarización del Atlántico Sur es una condición para el desarrollo y para la integración regional.