Fronteras y Procesos de Integración Regional

El libro busca ir más allá de una actualización del “estado del arte” sobre la integración, la cooperación y la gobernanza transfronterizas, ya que ofrece aportes originales más allá de una conversación interdisciplinaria sobre el tema. Este proyecto intenta trascender públicos y fronteras, así como acercar los temas hacia una audiencia plural constituida por académicos, tomadores de decisiones y habitantes transfronterizos, entre otros actores.

Fronteras y procesos de integración. Experiencias comparadas en regiones transfronterizas: Perspectivas teóricas y evidencias empíricas tiene su antecedente principal en el segundo ciclo de conferencias sobre fronteras comparadas llevado a cabo en Tijuana, entre el 24 y 25 de  octubre de 2013 en las instalaciones de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef). Dicha actividad formó parte del trabajo de investigación realizada por un grupo de académicos alrededor del proyecto titulado Cooperación bilateral y gobernanza transfronteriza: lineamientos de política pública (Núm. XX) que contó con financiamiento del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONACYT) y el apoyo de otros grupos de investigación conformados en el marco del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y del Centro Studi di Politica Internazionale (CeSPI).

El principal objetivo de este libro es abrir el debate entre académicos y practitioners, actores gubernamentales y no gubernamentales, sobre los problemas y las oportunidades que enfrentan las diversas regiones fronterizas alrededor del mundo. Se discuten fortalezas y debilidades desde una perspectiva teórica y empírica comparada. Asimismo, se presentan diversas experiencias de cooperación y resolución de conflictos, así como de gobernanza transfronteriza en América del Norte, América del Sur y Europa con el objetivo de reconocer sus convergencias y divergencias institucionales y prácticas.

En el escenario actual signado por los procesos de globalización e integración regional, los espacios de frontera juegan un nuevo papel en las dinámicas sociales, económicas, culturales, migratorias, ambientales y de seguridad, en la medida que la  función del territorio se transforma y adquiere –una vez más- una relevancia inusitada. El territorio ya no es sólo un elemento de contención y delimitación de los países; ahora, forma parte de esas “nuevas regiones transfronterizas” que se están creando entre los límites de dos o más países.  Las interacciones socio-económicas de este espacio ampliado, se extienden creando nuevos escenarios culturales, nuevas dimensiones de desarrollo económico y construyen –a su vez- nuevas configuraciones territoriales en un nivel trasnacional que perforan la soberanía (Krasner, 2001), en un proceso de escalamiento del territorio (Jessop, 2004) o de salto de escalas (Smith, 1993) y de interdependencia (Keohane y Nye, 1989).

Por un lado, y en líneas generales, la denominada integración fronteriza desafía la imagen estática de los límites estatales y de las divisiones administrativas y jurisdiccionales. Las interacciones en los territorios fronterizos y la representación del espacio político caracterizado por fronteras borrosas, son elementos funcionales para la definición de una nueva territorialidad (Jessop, 2004) más concordante con las vocaciones y potencialidades económico-territoriales. Por otro lado, visitar los territorios fronterizos implica derribar los mitos del mundo sin fronteras (Ohmae, 1997 y 2005), de la deborderization (Beck, 1996) o del sans frontièrisme (Hassner, 2002) y reconocer también sus procesos de securitazación y endurecimiento. Estudiar las fronteras es reconocer estas divergencias para superarlas con base en la integración regional teniendo en cuenta que  “la prioridad teórica y política (…) nunca reside en una escala geográfica particular sino en el proceso por el que escalas particulares se crean y subsiguientemente se transforman” (Swyngedouw, 2004). La emergencia de una “nueva escala” se entiende como un proceso de movilización política.

Como se observara a lo largo de este libro, la mayoría de los autores parten de considerar que la conformación de regiones transfronterizas es un proceso multidimensional que tanto en América del Norte, América del Sur y Europa se basa en el desarrollo de estructuras formales e informales de cooperación y gobernanza, donde un componente destacable es la búsqueda por una subsidiariedad entre niveles y actores (Belligrini, 2013).

En la construcción de las regiones transfronterizas, los gobiernos centrales se han visto relativamente obligados a limitar cierto grado de su participación, toda vez que –en la mayoría de los casos analizados- son los propios actores locales y subregionales, tanto gubernamentales como no gubernamentales, en quienes recae la responsabilidad y mayor acción para conformar las regiones “entre las fronteras”. Asimismo, como han reconocido numerosos autores, los procesos de integración han sido impulso fundamental de la actuación internacional de los gobiernos no centrales a la vez que se constituyen en ámbitos específicos para su actuación por medio de la cooperación territorial y particularmente transfronteriza. La integración regional y el desarrollo de una gobernanza transfronteriza estimulan un papel creciente de la paradiplomacia de los gobiernos no centrales. (Fragmento de la Introducción)