Ciclo de Discusión y Debate 2016

Uno de los principales consensos en el debate sobre desarrollo económico de nuestro país en general, y de nuestra provincia en particular, es la necesidad de alcanzar una visión de largo plazo sobre cuál debería ser el rumbo de las estrategias que incrementen la productividad, generen mayor y mejor empleo, y contribuyan al bienestar de la sociedad en su conjunto. En definitiva, sentar las bases para el desarrollo de políticas que trasciendan los asuntos coyunturales y potencien el desempeño de las empresas y los trabajadores de manera sostenida y previsible a lo largo del tiempo.

Sin embargo, a pesar de lo recurrente de esta premisa, el establecimiento de consensos amplios se ha mostrado esquivo y frágil, siempre supeditado a las urgencias de corto plazo que se presentan en los diversos ámbitos que conforman el orden público y privado. La falta de una orientación hacia un horizonte temporal mas extenso se manifiesta en la carencia de un modelo de desarrollo, en la dispersión de las oportunidades existentes, y consecuentemente, en el desaprovechamiento de las capacidades locales.

Si bien esta situación responde a una lógica multicausal en donde convergen factores históricos, culturales, económicos y políticos (entre otros), se pueden destacar dos limitaciones estructurales que deberían ser abordadas si se piensa en promover un entendimiento transversal del desarrollo económico local.

En primer lugar, se hace referencia a la capacidad de la sociedad de organizarse bajo la existencia de múltiples intereses no solo en marco de las relaciones entre empresas y gobierno, sino también dentro de estos espacios. En este sentido el desarrollo no solo es competencia de la política o de la economía, sino más bien una ecuación que debe resolverse desde una perspectiva conjunta.

Los intereses políticos y económicos representan el impulso que direcciona las decisiones de política económica, mientras que las formas en que esos intereses son trasladados a resultados, dependen del ambiente estratégico en el que se desempeñan a, es decir, de las instituciones y de la información disponible.

En segundo lugar, las limitaciones recaen en la compresión de un entorno global complejo, que integra el ámbito domestico e internacional en un mismo fenómeno, y que lejos de constituir una variable externa, condiciona las relaciones sociales y productivas en el territorio local. En definitiva, dado los altos niveles de integración productiva, y los avances tecnológicos en telecomunicaciones y transporte, las dinámicas de crecimiento económico, competitividad y gobernabilidad están cada vez más en función de la decodificación de un orden mundial que se percibe como una continuidad territorial entre ciudad, provincia, nación y región.

Entonces, el establecimiento de visiones consensuadas y estrategias articuladas de desarrollo requiere del entendimiento mutuo y la participación activa del vínculo público-privado. No obstante, la sola existencia de esa interacción no genera por si sola un incremento en la efectividad de las estrategias sino está acompañado por un sector que genere conocimiento aplicado y que determine la pertinencia de la políticas y la temporalidad adecuada para ejecutar la toma de decisiones. Esta última variable implica el conocimiento estratégico que optimiza el desempeño de los actores locales y quizás sea una de las principales características que diferencia a los países desarrollados de aquellos que se encuentran en la frontera.

Teniendo en cuenta estas premisas, surge la motivación entre las instituciones que forman parte de este proyecto de generar un espacio de interacción entre Gobierno, empresas y universidades, con el objetivo de promover una agenda concertada de mediano y largo plazo para el desarrollo económico de la provincia en un contexto globalizado.

Para ello se propone la metodología del debate en función de lineamientos expuestos a  lo largo del presente documento y que fueron extraídos de las conclusiones del proyecto de Internacionalización de la Provincia de Córdoba sobre Relaciones Económicas Internacionales[1].

Para alcanzar dicho objetivo se llevarán a cabo 4 encuentros a lo largo del segundo semestre del año, en el que participaran representantes y especialistas de cada uno de los sectores involucrados,  se estima una participación 25 a 30 personas por encuentro.

En cada reunión se tratará un tema específico vinculado a las relaciones económicas internacionales de la provincia. En el primer encuentro se discutirán cuestiones relativas al orden productivo global y como condicionan los patrones de desarrollo y posicionamiento internacional. Posteriormente, el debate se concentrará en las capacidades locales para enfrentar los desafíos de la competitividad global.  En el tercer encuentro los participantes trabajarán sobre los lineamientos para la generación de ventajas dinámicas enfocadas en las innovaciones y el entorno emprendedor. Finalmente, en el último encuentro, se presentarán los análisis prospectivos y las principales conclusiones del ciclo.

En cada ocasión, para dar comienzo al debate, un especialista invitado realizará una exposición introductoria al  tema propuesto y luego se dará lugar a los participantes para que desarrollen sus intervenciones, con un espacio para rondas de preguntas.

Al finalizar cada ciclo, se compilaran y editaran las conclusiones, que luego serán incorporadas a una publicación en versión impresa y digital, que servirá de material de difusión y análisis, buscando realizar un aporte al pensamiento estratégico en la formulación de políticas públicas y empresariales para desempeñarse con éxito en un contexto globalizado.

[1] Proyecto coordinado por la Secretaría de Integración Regional y Relaciones Internacionales (2015) que contó con la participación de números referentes en el ámbito económico, social y cultural de nuestra provincia para establecer un modelo coordinado de gestión internacional. En línea: http://www.copec.org/?p=1332