December 4, 2022

Cómo tratar a un perro aún envenenado

Si encuentra que su perro se ha enfermado debido a una intoxicación, es crucial actuar rápidamente y llevarlo al veterinario lo más rápido posible. Cuanta más información pueda proporcionar al veterinario, antes se puede tratar el animal y mejor será el resultado. El tratamiento para el envenenamiento varía según varios factores. El primer paso es inducir vómitos en su perro. Puede hacerlo usando peróxido de hidrógeno. Después de esto, debes limpiar la boca y llamar al Centro de Control de Envenenamiento Animal.

Inducir vómitos en su perro con peróxido de hidrógeno

Si cree que su perro todavía está envenenado por una toxina, puede tratar de inducir vómitos dándole peróxido de hidrógeno. Sin embargo, este método no es 100% efectivo, y un perro debe ser evaluado por un veterinario. El vómitos es un síntoma peligroso porque puede provocar aspiración y una afección grave llamada neumonía. Por lo tanto, es importante llamar a su veterinario de inmediato si cree que su perro todavía está envenenado.

Si bien puede ayudarlo a inducir vómitos en su perro aún envenenado, es importante recordar que los vómitos eliminan solo el 40 al 60 por ciento de la sustancia ingerida. Debe llevar una muestra de vómito a un veterinario para un análisis posterior.

Antes de darle peróxido de hidrógeno a su perro, debe recopilar información sobre el peso de los perros, otras condiciones de salud y la última comida. Inyecte la solución en la boca de los perros con una jeringa o un pavo baster. Asegúrese de dar la cantidad correcta. Si su perro no está interesado en la comida, la cantidad debe ser inferior a 45 ml o tres cucharadas.

Debe medir la dosis de peróxido de hidrógeno en función de las instrucciones de su veterinario. Por lo general, necesita una cucharadita del líquido por cada 10 libras de peso. Puede usar una jeringa de dosificación de pavo o de plástico para hacer esto. Después de administrar peróxido de hidrógeno, espere unos minutos antes de llamar al veterinario. Una pequeña cantidad de peróxido de hidrógeno puede hacer que su perro vomite. Nunca debe dar una gran dosis de peróxido de hidrógeno, porque el líquido puede romper el estómago.

Inducir vómitos en su mascota aún envenenada con peróxido de hidrógeno es una solución simple y efectiva. El método más común es administrar una solución de peróxido de hidrógeno al 3% por vía oral. Si la solución no funciona la primera vez, repita el procedimiento. Si su perro no vomita después del primer intento, debe llevarlo al veterinario de inmediato.

Limpiar su boca con peróxido de hidrógeno

Un veterinario puede administrar una dosis de peróxido de hidrógeno a un perro envenenado. La dosis de peróxido no debe exceder el 10 por ciento. Esta cantidad es extremadamente corrosiva para el revestimiento gastrointestinal. Para un perro de 20 libras, esto es equivalente a aproximadamente cuatro cucharaditas.

Use una jeringa pequeña para administrar el peróxido de hidrógeno líquido. Debe administrarse con la cabeza de los perros en posición vertical. Después de que la solución se haya vertido en la boca de los perros, acéptelo alrededor del patio durante unos 15 minutos. Si no vomita dentro de ese tiempo, dale otra dosis de la misma cantidad. Repita este procedimiento hasta cuatro veces. Si su perro todavía no vomita, llévelo al veterinario lo antes posible.

El peróxido de hidrógeno es un blanqueador a base de oxígeno. Tiene propiedades antifúngicas y antisépticas y es excelente para eliminar las manchas difíciles. También descompone los compuestos que causan el olor que se encuentran en la orina. Dado que se descompone en agua y oxígeno, el peróxido de hidrógeno no deja atrás toxinas.

El peróxido de hidrógeno tiene efectos secundarios cuando se ingiere en grandes cantidades. No se recomienda en dosis altas, ya que puede causar sobredosis y toxicidad. Además, puede causar un episodio de vómitos, que no es ideal si el perro aún no está vomitando.

Sin embargo, el peróxido de hidrógeno es relativamente seguro para el uso oral. Una solución del 3% es la concentración óptima. Es seguro usar una solución del 3 por ciento, pero una concentración más alta puede ser tóxica. Además, una mayor concentración de peróxido de hidrógeno puede provocar vómitos o regurgitación.

Si sospecha que su perro ha sido envenenado, debe llevarlo al veterinario más cercano para una consulta. Es importante usar guantes de látex mientras maneja la toxina, y asegurarse de que reciba la atención médica adecuada. También es esencial llevar el empaque de la toxina y todos los registros médicos.

Otro paso importante es contactar a su centro local de control de envenenamiento veterinario lo antes posible. En caso de emergencia, estos profesionales pueden ayudarlo a identificar el veneno y dar alivio inmediato. Si la situación no mejora en unas pocas horas, puede darle una pequeña inyección de peróxido de hidrógeno para inducir vómitos.

Llame al centro de control de envenenamiento animal

El Centro de Control de Envenenamiento Animal es una línea directa de 24 horas que opera en los EE. UU., Canadá y el Caribe. Está compuesto por veterinarios y toxicólogos experimentados que están especialmente entrenados para lidiar con emergencias de veneno animal. El centro también tiene a los veterinarios de guardia 24/7 para ayudar a los dueños de mascotas.

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